BENITO CERENO, de Herman Melville

Sinopsis

En una pequeña isla frente a las costas de Chile, en el último año del siglo XVIII, un capitán de barco norteamericano divisa un enorme buque que parece estar en apuros. Pronto se da cuenta de que se trata de un mercante español que trafica con esclavos negros. La tripulación ha sufrido enormes calamidades y contratiempos, y buena parte de la tripulación –oficiales españoles y negros– han muerto. En un ambiente malsano y de insoportable tensión dentro del buque esclavista, el capitán americano conoce por boca de un malogrado y trastornado capitán español, Benito Cereno, todos las penurias sufridas, a la vez que intenta ayudarlo sin éxito. El español, con su anómala y misteriosa conducta, da indicios de una situación aún más tenebrosa, que pronto devendrá en uno de los desenlaces más sorprendentes de la historia de la literatura.

Melville logra con Benito Cereno una maestría sin igual en la ambigüedad literaria y en la técnica del punto de vista, que más tarde perfeccionarían compatriotas ilustres como Henry James o William Faulkner.

Sobre el autor

Herman Melville nació en Nueva York, en 1819. Escritor apasionado y excelso, no conoció en vida el éxito literario más allá del escaso eco que hicieron sus primeras novelas de aventuras y corte autobiográfico. Su obra más extensa y conocida, Moby Dick (1851), pasó totalmente desapercibida. Casi un siglo después de su muerte, escritores vanguardistas norteamericanos y europeos lo rescatan como autor de culto. De entre las obras poco conocidas o publicadas en libros de cuentos destacan Bartleby, el escribiente (1853) y la que a consideramos su obra maestra, Benito Cereno(1855), basada en un hecho real.

El último de los muchos trabajos que tuvo fue el de inspector de aduanas. Murió en Nueva York, en 1891, a los setenta y dos años, tras más de treinta sin publicar.

Herman Melville

Ficha técnica

Título: Benito Cereno
Autor: Herman Melville
Precio: 18 €
Fecha publicación: 10/2020
Idioma: Español

Traducción: Rafael Gª Maldonado

Prólogo: Juan Benet